Le CITY deluxe USA · Número 2 · Primavera 2013

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Españolflorerías, panaderías y hieleras prosperaron cuando el séquito de Capone estaba en la ciudad.

El gobierno federal fue quien finalmente sacó a Capone de Miami en 1932, aunque temporalmente, cuando fue enviado a la cárcel por no pagar más de un millón de dólares en impuestos. Se le impusieron gravámenes a la propiedad de Palm Island por cerca de $52 000, pero a pesar de que el gobierno trató de vender tres veces la casa para saldar los gravámenes adeudados, la esposa o el hermano de Capone siempre aportaban el dinero suficiente para salvar la propiedad. En 1938, la salud mental de Al Capone se había deteriorado debido a una neurosífilis que llevó a los médicos de la prisión a diagnosticarlo como un paciente con problemas mentales. En 1939 fue liberado de Alcatraz, donde había cumplido siete años de su condena. Capone regresó a su casa de Palm Island donde vivió hasta el final de sus días,

en cama y cada vez más débil e incoherente. El 25 de enero de 1947, Capone falleció de un paro cardíaco en un dormitorio de los pisos altos de la casa, poco antes de cumplir sus 48 años de edad.

Al igual que el legado de Al Capone, la que una vez fuera su morada también ha resistido los embates del tiempo. Aunque ha sido renovada por sus recientes propietarios, la casa aún posee muchos rasgos originales de su antigua gloria gansteril. La piscina de 60 000 galones, inmensa aun para los estándares actuales y que originalmente se llenaba con agua de mar proveniente de la bahía, fue remozada, aunque visualmente se mantiene igual. En el frente de la propiedad se erige una icónica gruta que era muy querida por Capone y que sirvió como un lugar favorito para las fotos de la familia y los huéspedes. En el edificio principal hay un baño pequeño que aún tiene los mosaicos y dispositivos originales en negro y oro, y el escudo de armas de la familia Capone sigue pintado en losa española sobre la chimenea de un salón de billar. Actualmente en venta por medio de Jorge Alonso, de Douglas Elliman Real Estate, esta propiedad tiene potencial de renovación, además del valor que posee como un monumento cultural de la historia estadounidense. Ubicado en un espacio de 30 000 pies cuadrados (2787 metros cuadrados), hay un lote adyacente que está disponible para una adquisición a la mitad, si un comprador potencial deseara expandir el actual complejo residencial consistente en una pequeña casa en la entrada, edificio principal y cabaña junto a la piscina.

La presencia de Al Capone en el sur de la Florida ayudó a consolidar la región como un refugio para los que buscan escapar de la realidad de sus vidas. Como centro cosmopolita multifacético que opera con normas propias, Miami sigue siendo el centro de diversión de los ricos, los famosos y los indignos, que permite a los visitantes presentarse –o incluso reinventarse- bajo la luz que escojan, como lo hizo Al Capone durante sus primeros años en Palm Island. Como dijera acertadamente el historiador Stephen Bousquet: “Capone pudiera hoy sentirse como en casa en el sur de la Florida, una región con uno de los índices de criminalidad más altos del país y que, a la vez, atrae a los estadounidenses con la seductora promesa de que cualquier cosa es posible”.

Vol 1 Spring 2013

Españoly expulsar a Capone de Miami tales como detenerlo sin leerle sus derechos constituciones y sin una orden de arresto, así como una petición ante un tribunal para cerrar con candado su casa de Palm Island alegando que esa propiedad se había convertido en un caso de desorden público. A pesar de tales intentos, la riqueza ilícita de Al Capone le permitió una defensa legal excelente, así como la habilidad de contrarrestar su negativa imagen pública presentándose hábilmente como un hombre de negocios adinerado que había llegado a la Florida para disfrutar del sol y las diversiones. Capone fue anfitrión de eventos sociales en su fortaleza de Palm Island, donde compartió con docenas de escogidos miembros de la alta sociedad y columnistas de periódicos. En realidad, la presencia de Capone en Miami ayudó a la economía local en el comienzo de la Gran Depresión. Tiendas y negocios de la zona tales como restaurantes, sastrerías,

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