Del archivo · Cultura · 4 de abril de 2011

Cultura : Roger Waters

Casi treinta años después el muro sobre el que cantaron Roger Waters y Pink Floyd sigue vigente. Así quedó demostrado la semana pasada, cuando Roger Waters llenó Madrid y Barcelona con su música.

Esta es la magia de Roger Waters y The Wall, una perfecta metáfora donde generación tras generación, los jóvenes y no tan jóvenes, dejan allí sus preocupaciones, sus inseguridades, sus prejuicios y todo aquello que no les permite abrir los ojos y el corazón.

El concierto de Roger Waters fue un concierto tremendo, por muchos motivos: el sonido, de lo mejor que puede haber; la iluminación y vídeos, inigualables; el escenario, con el muro que se construye durante la primera mitad del álbum entre los músicos y el público y que es echado abajo al final del concierto…la guinda del pastel.

Fundamentalmente fue un concierto para recordar porque doce músicos (Roger Waters y sus once excelentes instrumentistas) tocaron perfectamente unas canciones que son cultura popular y, en algunos casos, historia y que todo el mundo disfrutó y rememoró.

Lo más curioso es que Roger Waters puede permitirse cubrir con un inmenso muro el escenario y cantar tras él, escondido, durante algunos tramos del show, y que el público esté igualmente en sintonía con él.

En resumen, una gran noche de rock con canciones magníficas que un grupo muy bien preparado supo interpretar a la perfección, liderados por un Roger Waters que si bien hace muchos años que no crea música como la que componía en los años setenta, tiene gran mérito que la siga tocando con la misma pasión, sinceridad y talento.