Con la intención de recuperar la esencia de las antiguas rôtisseries -asadores- se ha inaugurado un nuevo restaurante en pleno centro de Barcelona. Situado en medio de la Diagonal, este establecimiento ha sorprendido por su cocina abierta (que permite contemplar el palpitante corazón del local) y la pieza de tres asadores con un espectacular espejo restaurado del siglo XIX.
El restaurante decorado a base de elementos tradicionales de la Provenza y la Toscana, rescata mosaicos artesanales, ollas de cobre y suelos de damero para crear un entorno atemporal que presente adecuadamente una cocina que huye de modas y tendencias efímeras, en la que los protagonistas absolutos son las piezas de carnes y aves que se asan a la vista de los clientes.
Pichones, patos, pintadas, codornices y pollos acompañan a los cochinillos que se asan en su propio horno castellano; aunque el que lo prefiera puede siempre optar por los pescados del día de altísima calidad.
Mención aparte merecen las vitrinas especiales para unos postres que han sido escogidos por Patricia Schmidt y Christian Escribà.
Chez Cocó pertenece a los mismos propietarios de Casa Paloma (una impresionante brasería especializada en carnes de origen holandés, argentino y asiático).
C/ Diagonal, 465 (entre Villarroel y Casanova).