En la búsqueda de la siempre exclusividad, las últimas novedades y los servicios Premium, hay un producto que nos tiene acaramelados y no se trata de un bolso o una joya, sino de una manzana.
De irresistible sabor, las manzanas Pink Lady® se han convertido en el producto fetiche de las mejores mesas y los platos más sofisticados. No se trata de una simple manzana, sino de una en la que realmente podemos apreciar una textura única, un sabor intenso, refrescante y natural.
Las Pink Lady® son unas de las últimas manzanas en ser cosechadas, y es su largo ciclo vegetativo lo que le permite desarrollar su variedad de aromas y gustos. Las noches frías y los días calurosos de septiembre y octubre han permitido a las manzanas madurar, desarrollando su contenido en azúcar, pero conservando al mismo tiempo su acidez y la crujiente textura que caracteriza a Pink Lady®. Producidas en España, en Cataluña, sólo un 70% del fruto de sus árboles tienen derecho a llevar el famoso corazón Pink Lady®, tras exhaustivos procesos de calidad.
Fruto del cruce de una Golden Delicious y de una Lady Williams, un grupo de arboricultores y comercializadores se unieron para emprender una aventura en búsqueda del sabor exclusivo. Los productores tratan a las Pink Lady® con ternura, prestando una gran atención a los árboles, antes de la cosecha, que se realiza delicadamente a mano entre finales de octubre y principios de noviembre, para entregarlas frescas en las tiendas de comestibles de aquí y de otras partes del mundo. Pero no sólo cuidan a las manzanas, también al medio ambiente, utilizando métodos de producción de fruta de alta calidad que da prioridad a las prácticas ecológicamente seguras, con el fin de generar el menor impacto en la naturaleza.
Después de la presentación que la marca de manzanas Premium realizó en febrero pasado para San Valentín diseñando un cóctel de alto nivel, las manzanas ahora se convierten en el ingrediente estrella para elaborar platos con un toque especial, con los que sorprender a tus invitados en una cena y celebrar los mejores momentos de cada día. Crudas son perfectas para resaltar el sabor de una ensalada; junto con frutos secos ideales para servir con queso fresco, cuajada o yogur; cocidas con mantequilla están deliciosas para acompañar carne asada; y el complemento más sutil para una terrina de foie. Su textura permite resistir a todas las formas de cocción, ya sea rápida o lenta, manteniendo su contenido intacto y sus sabores originales.
Para más información y las recetas que grandes chefs han diseñado con estas manzanas, puedes consultar en: www.pinkladyeurope.com